Pocas personas saben que los ojos tienen su propio papel en el reloj biológico.
¿Cómo se crea la belleza del mundo? La luz cae sobre la retina y luego se dirige a una zona del hipotálamo conocida como núcleo supraquiasmático. El núcleo es un generador de ritmo circadiano, y simplemente sincroniza el tic de estos relojes biológicos. Las neuronas en el núcleo se ajustan a la información de luz que viene del mundo exterior a través de los ojos.
Y ahora la parte más interesante. Si este mecanismo falla, el ritmo interno del organismo deja de corresponder (o ajustarse, si se quiere) al ritmo diario del planeta. Como resultado, comienzas a levantarte a una hora diferente, lo que no se combina bien con el trabajo y otros requisitos de la sociedad.
Se trata de salir del ciclo de 24 horas. El 70% de las personas completamente ciegas sufren este problema, y cada tercera persona ciega aún conserva las neuronas retinianas necesarias para el funcionamiento del reloj biológico. En otras palabras, el fallo está ocurriendo en otra área.
Y está claro que ahora estamos electrificados en todos los aspectos de la civilización, las violaciones de este ciclo de 24 horas están afectando cada vez más a los videntes.
El reloj biológico está conectado a todos los sistemas del cuerpo, incluyendo la visión. Comprender este hecho nos lleva a un tema moderno y de moda: la posibilidad de que la efectividad del tratamiento para ciertas dolencias (por ejemplo, la cirugía) dependa de la hora del día. ¿Es mejor o más sabio por la mañana o por la noche? Esa es la pregunta.
Arthur Benjamin
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